LA NACIÓN recorrió el rÃo más importante de Colombia que atraviesa la capital opita siendo testigo de la grave contaminación a sus aguas.
Neiva es conocida como la ‘Capital del RÃo Magdalena’ luego que en el 2017 la AlcaldÃa lanzara la marca-ciudad invirtiendo más de 450 millones de pesos, para posicionar a la capital huilense como destino turÃstico y tiene sentido, es la primera capital que el RÃo Magdalena atraviesa, pero también, es la primera capital que inicia el proceso de contaminación, lamentablemente.
Tuve la oportunidad de viajar en lancha por sus aguas, junto a la concejala Leyla Rincón gran defensora del medio ambiente, de los rÃos, quebradas y humedales que bañan nuestra ciudad. Además, estuve acompañada por Honorio Muñoz, más conocido como ‘Súper H’, el guardián del RÃo Magdalena, y otras personas que preocupadas por lo que pasa con esta arteria fluvial decidieron acompañarnos.
El recorrido empezó en el ‘Puerto de las Canoas’, donde se ubican los pescadores artesanales  a vender lo que el rÃo en su generosidad les regala. Desde ahà emprendimos nuestro trayecto para conocer de cerca cuál era el grado de contaminación del rÃo. Nos subimos a la embarcación y con los chalecos salvavidas puestos emprendimos el viaje a las aguas negras del rÃo de la Patria, ese que recorre once departamentos y desemboca en el mar Caribe.
Iniciamos ansiosos, pero también con ganas de ver las distintas especies de plantas y aves que encontramos y adornaron el paseo. Pero el recorrido que empezó apreciando la majestuosidad de este importante rÃo, se vio opacada por el olor nauseabundo que sentimos justo después que el Magdalena recibe al rÃo del Oro, allà se confunde con su contaminación y se puede apreciar como el agua cambia de color a un tono más oscuro, casi gris y no es sólo por eso, sino que está acompañado por los diferentes tubos metálicos y de concreto que depositan sus aguas negras que se pueden no solo observar, sino oler, siendo realmente insoportable.
Son más de mil  litros de aguas residuales por segundo que  dÃa a dÃa caen en el Magdalena, contaminando terriblemente sus aguas, las mismas por donde navegaban las reinas en sus balsas saludando a la gente en las fiestas de San Pedro. Fuimos contando una a una cada desembocadura de aguas fétidas, y fueron cerca de diecisiete las zonas de vertimiento que encontramos. Barrios como, CaracolÃ, El Triángulo, Camilo Torres entre otros no solo contaminan el rÃo con sus aguas negras, sino con las basuras en sus orillas. Las casas cercanas al rÃo arrojan desperdicios, plásticos y hasta comida al rÃo, que ya no aguanta más y que pide con urgencia medidas para parar su muerte lenta.
Pasamos el antiguo puente Santander y es fácil encontrar bolsas plásticas con basura flotando, recogimos varias en nuestro recorrido, parece que el rÃo no solo fuera el recolector de aguas negras de la ciudad, sino además el basurero de la capital opita.
Hicimos el recorrido de la ‘Ruta de la Achira’, que tanto promociona la Administración Municipal, aunque no alcanzamos a llegar a Fortalecillas para probar el tradicional bizcocho. Luego emprendimos el regreso y después de este viaje, solo nos quedaron más dudas que respuestas y el enorme dolor por el rÃo, que deberÃa dolernos a todos los huilenses.
Solo nos quedó claro, una vez más a todos los que fuimos testigos de la gran contaminación, que la Planta de Aguas de Tratamiento de Aguas Residuales, PTAR, se necesita ya, es una prioridad. Mientras tanto se seguirán construyendo conjuntos residenciales, barrios y edificios; desarrollos urbanÃsticos que seguramente descargarán el alcantarillado a este importante rÃo, pero no importa, seguimos siendo la ‘Capital del RÃo Magdalena’.

POR: LANACION.COM.CO